Aquí. Ahora. Presente.

(…) Nada será igual, pero me sigo teniendo a mí. Nunca es tarde para rectificar, aun que no es sencillo, porque sobresalta la tentación de borrar el pasado, y eso es un gran error.
No me voy a rendir a los pies del mundo, porque el mundo entero se rinde ante mis pies. Me lo voy a tomar todo de otra manera y no va a haber daño que no me haga sentir bien. Hoy necesito sentirme inmadura, que todo lo que me rodea grite “mira, mírala ¡¡mira que niña es!!” que lo que tenga que ganarme con madurez, ¡ya me lo ganaré!, ahora tengo 17 y cuando se marchen bien seguro que no van a volver. ¡¡Basta ya basta joder!! Voy a fardar de defectos, me voy a comer mis complejos y el mundo también. Quiero ser egoísta, vaga, desmedida, inconsciente. Ya esta bien. Hoy voy a ser solamente yo. Y me juro que no me voy a volver a engañar. ¡Nunca más!

HOY ESTOY AQUÍ

Como digo Becquer: "¡ah, barro miserable, eternamente no podrás ni aun sufrir!"

Cristina Diez-Madroñero Manzano.
Garbayuela, 30 de diciembre de 2011

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