Necesito tu mirada

A veces nos cruzamos como sombras, sin mirarnos. Debatiéndonos entre el miedo a no ser nadie y la razón de nuestra propia existencia.
A veces nos cruzamos como sombras, sin mirarnos. Callando el dolor, acumulando pesos en el corazón. Circunstancias de desamparo que creamos solos, por la timidez que nos provoca pensar que  nuestros sentimientos puedan ser rechazados. Cuando nos cruzamos como sombras, sin mirarnos, entre el miedo y la razón, surge, de lo más profundo de mi ser, la necesidad de gritar, de contar, de arrojar luz que ahuyente a las sombras. Cuando nos cruzamos como sombras necesito crear, necesito sentirme viva, necesito tu mirada.

Madrid, 26 de enero de 2014
Diez-Madroñero

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