Mi memoria está de enhorabuena

Hace tanto olvido que ya casi dudo de si son tus ojos. Ni me reconozco en la distancia, ni te reconozco en las fotos.
Retomo aquel hacer primiguenio, pero sin las parades lilas. Descartada la inocencia: esta es la mejor señal que podia imaginar.
Por una vez el minutero jugó a mi favor

DIEZ-MADROÑERO
Madrid, 12 febrero 2014

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