Todavía muchos creen que el arte murió con la letanía que le compuso Danto. El eco del desconcierto de no poder etiquetar el siguiente paso parece retrasar la innovación. Sobre qué innovamos si no hay nada dictado sobre lo que innovar. Como niños de cologio que no saben que hacer si les dicen redacción libre. La primavera ha pasado, los rapidos y ansiosos torrentes de agua no bajan uno tras otro con furia; hay un ancho valle coloreado por la apatia y el saber estar, una marisma salada por la que el agua sube desde el mar. Pero nada ha cambiado, el agua sigue acuchillando al cielo y burlandose de su reflejo sin que él muchas veces se entere
Despues de la tragedia del desconsuelo del no saber nada me alegra volver a escribir aunque sea para el cielo de esta mañana

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