Soy un castillo de naipes: sóplame. Que tu aire me empuja y me eleva por encima de mi propia estructura. Y no te preocupes porque caiga, porque mientras planee te miraré a la cara para decirte: que aunque me hayas tumbado, prefiero caer a conservar una inútil estructura desde la que no pueda verte. Prefiero pasar 20 segundos contigo, a vivir 20 siglos en paralelo. 

Comentarios