Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2011

En el aire bailan las ánimas, que de noche nos pueden ver.

En la calle huele a ivierno,
a tierra mojada,
a sueños e ilusiones en moradas.
A felicidad, a costumbres
a cuentos en las lumbres,
a brillo de inocentes miradas.

En el aire bailan las ánimas,
que de noche nos pueden ver.
Y el viento arrastra palabras
de los que no han de volver.

Recita un suspiro mi nombre,
el mío y el suyo también,
recitamos nuestros nombres:
la cabeza he de torcer.
Torcer y mirarte, mirarnos
mirarnos y no enredarme los pies.
Que para dejarlos clavados:
Fotos y papel.

Y al dejar la mente clara
el suspiro se comienza a perder
a recogerse en mi pálida mirada
y en tú aun más pálida piel.

Se disfuman los atisbos del inverno
de la tierra mojada
de los sueños e ilusiones en moradas
de la felicidad de las costumbres,
de los cuentos y las lumbres,
cesa el brillo de las miradas,
y mientras tanto
siento la vida
ahora huele a vida quemada.


Cristina Diez-Madroñero Manzano
Garbayuela, 13 de diciembre de 2011
Se me van atollando los zapatos y eso que hace ya semanas que no llueve, al menos no desde las nubes.
Sumergida en olores de otras noches paseo. Despacio. La monotonía se clava en mis pasos, el aire me peina el corazón.
Ya se ha marchado el Sol. Cuesta bajo voy. haciendo cosas