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AMARILLO

Destello de vapor campanas con badajo de plata.
El sabor de tus besos es rojo  como el carmín que usas.
El olor de mis deseos amarillo como las miradas que usas.
El sabor de tus palabras es rojo como el perfume que usas.
El olor de mis versos amarillo como mas que no te gustan.
Amarillo. Destellos de vapor campanas con badajo de plata.


Las personas apasionadas están condenadas a apasionarse
Qué sabré yo de ti.
Viajero no es solamente aquel que recorre grandes parajes. Es también, el que dentro de si, se atreve a buscar otras frecuencias más amplias que las de la comodidad.
Cristina Diez-Madroñero Manzano4 de junio de 2016 · Barcelona, Cataluña, España
CÓLMAME DE FORMAS ETEREAS
Nosotros, apresurados, solo queremos volver, mirándonos en el desconcierto de vernos fracasar de manera semejante, al aceptar las respuestas de otra época, en lugar de hacernos nuestras propias preguntas. Y seguimos deprimidos y deprimentes, esperando que otra pasión prenda una llama que ya está encendida
Esta noche hablábamos, hablamos, de tantas cosas. De deseos, de sublimaciones... de todo. De como el lenguaje se apodera de tanto como somos. De cómo apoderarnos de parte del lenguaje... y en el divagar extraño del "para mí" hemos reconstruido algo.
Nos reafirmábamos en nuestra idea propia, absoluta, infinita e incomparable del ser. Lo somos todo. Seres deseantes, provistos y anhelantes de vida, de sueños, de materia soñada, de imágenes compartidas, de espacios donde recrear universos paralelos e intangibles, solo emocionables.

Esta noche hablábamos, esta noche hablamos (...) no sabía cuánto te eché de menos, pero gozo en la alegría de volverte a ver, arrebatada. En la pausa que arranca entre la siguiente y la anterior actuación. Juntas en otro entre acto. Juntas siempre en mi corazón.

Raval, 9 de marzo de 2017
No me insistas la sonrisa que ya sabes que que muerdo cuando la saco y no quiero. Déjame sola que no tengo más espacio para pensarte en la almohada. No insistas mis sueños que ya sabes que vivo cuando salen a volar.
Déjame sola, que yo misma me acompaño. Déjame ir, déjame volver, déjame quedarme. Déjame

"A cada tiempo su arte, y a cada arte su libertad"

Cada uno tiene que ver las cosas de generación cuando esté viendo las cosas de su generación.
Cada uno tiene que saber cual es su generación y poder ubicarla en su momento.
Cada uno tiene que saber abandonar su generación cuando le es necesario.
Cada uno tiene que ser parte de una generación cuando le es preciso.
Cada uno tiene que saber entenderse por encima de los posicionamientos pertenecientes, inherentes a un lugar, a una época y a un arte, y no morir de desarraigo.


Aun que en realidad, es todo mucho más sencillo que eso.

Degarro jirones del cielo de una tarde. De lluvia.
Crujido como el balancín viejo en una noche. De lluvia.
Amargo como el café arrancado en una mañana. De lluvia.
Arruinado como mi corazón en una mañana de luna.
Desesperado como un búho en una noche de Sol
Tanto tiempo haciendo correr mares de tinta con mis lágrimas y todavía no he aprendido a llorar. Resistir con los ojos secos a cuenta de unos versos.. y el estoicismo me invade. Me siento rota de decepción, y una vez la soberbia me puede, comienzo a sentir que no hago parte en nada, en nadie. Y mis pestañas, absolutamente indispuestas a mojarse, aletean en su movimiento recitando aquella que frase que ya escribí: "ilusiones ópticas como la compañía" ilusiones locas, como estas palabras.
Elevado no es más alto, sino más ingrávido 

Tan-bien

Fascinarse no es tan distinto de adolecer. El mundo se regodea en tu inocencia y se relame. Una obnubilación potente, poderosa, motivadora, casi absurda que nos hace volar..
Lejos.
Tengo una pasión que me advierte de otras pasiones. Un cuaderno pequeño. Los relatos de mi mirada. Tan bien fascinada.
Barcelona, 22 de octubre
Crees que lo digo por ti, que escribo por ti, que lo hago por ti, que me lamento por ti. Y no sabes que lloro. No entiendes que llore. Te incomoda verme llorar. !Y no comprendes que yo solo lloro al nacer!Después de ti he nacido tantas veces...
Y de repente la impaciencia, cuando tus pasos no estas en tu camino
Ilusiones ópticas, como la compañía
Soy un castillo de naipes: sóplame. Que tu aire me empuja y me eleva por encima de mi propia estructura. Y no te preocupes porque caiga, porque mientras planee te miraré a la cara para decirte: que aunque me hayas tumbado, prefiero caer a conservar una inútil estructura desde la que no pueda verte. Prefiero pasar 20 segundos contigo, a vivir 20 siglos en paralelo.
Los límites de la razón son tan efímeros como la razón misma
Siento un beso de Eco por cada letra. Solo a veces noto algunas membranas corporeas devolverme otras melodias. Supongo que a cualquiera puede sucerle, y en aquel suponer me siento menos desdichada y en aquel suponer me encuentro en sintonia con el mundo. Entonces me deshago con las ondas y vuelvo a ese silencio raro en el que creo entenderlo todo.